Antella, donde los árboles   son normales

ANTELLA 2008.
CALOR, DESNIVEL Y MUCHO ESFUERZO PERSONAL
 La veteranía supo sacar partida a su experiencia en esta tradicional y maravillosa prueba que nunca falla en el calendario de cualquier triatleta valenciano. Así es, en su 19ª edición, el triatlón de Antella volvió a enamorar y permitió a los deportistas del colivenc sentirse profundamente triatletas al acabar completamente agotados y deshidratados a causa del intenso calor que fue sin duda el mayor protagonista de la tarde de ayer, y que junto a las distancias un poco más largas de lo habitual (1’2km, 32’5km y 8 km), un circuito de ciclismo durísimo con rampas de más del 9%, y el “no drafting” o lo que es lo mismo “no poder ir a rueda” que aumenta sin lugar a duda el esfuerzo personal de todos los participantes, hicieron que este triatlón se convirtiera en una durísima prueba, en la que acabar ya era un reto para muchos.
 De los nuestros hay que destacar la magnífica tercera posición en “veteranos 2” de Antonio Gil, que supo aprovechar su gran experiencia en el segmento de natación, lo que le permitió evitar los numerosos atascos, tortazos, ahogamientos, etc. que se produjeron en una inesperada y rápida salida a la prueba, y así pudo lograr salir del agua en buena posición para aguantar como pudo el segmento ciclista y realizar además un buen segmento de carrera a pie bajo el intenso calor que caía entre los naranjos de esta “terreta valenciana”.
 Entre los 300 participantes inscritos y los 244 que acabaron la prueba, también se encontraban otros deportistas del colivenc: Héctor, Rives, Rojas, Raúl, Rubén S., y Benja. Además de los incansables acompañantes que supieron aguantar perfectamente el sofocante calor (+40º) durante más de 3 horas bajo el sol. El gran esfuerzo de todos ellos permitió lograr la 11ª posición en una clasificación por equipos de mucho nivel con un total de 22 equipos.
 En esta ocasión los nuestros no tuvieron problemas en el desplazamiento a la prueba y llegaron con más de 1h30’ de adelanto. Bueno, todos menos Juan Antonio Vidal (Rojas), que se durmió porque pensaba que el triatlón empezaba una hora después y llego por los pelos a 10’ de comenzar la prueba. No obstante, esto le permitió escuchar la magnífica etapa de Sastre en el Tour y 5 minutos antes de salir pudo contárselo a todos, lo que aportó un poco más de motivación a los triatletas.
 La única mala noticia que recibieron los nuestros antes de la salida fue que el neopreno estaba permitido ya que el agua estaba muy fría. Un error de principiante, casi nadie de los nuestros  lo trajo, quien iba a pensar que a 40º y pico, se permitiría este material. Pues sí, así fue, y junto al experimentado Antonio Gil, otros números triatletas un poco más listos que los del colivenc, pudieron sacar partido del neopreno, que garantizaba casi 1’ minuto de ventaja en esta prueba.  A pesar de todo, se dio la salida a esta espectacular prueba después de casi 15 minutos de espera y de organización de los nadadores en el agua. Fue rápida y sin previo aviso, lo que provocó mucho colapso en la parte lateral del rio y sus correspondientes consecuencias que no dejaban avanzar a los nadadores con tranquilidad. Solo Antonio supo elegir correctamente y se fue por el centro del rio, evitando todos estos obstáculos, lo que le permitió realizar una natación limpia.
 El primero en salir del agua de los nuestros fue Rives (37º, 19’49’’), que después de ahogar y pasar por encima de varios triatletas para despejarse el camino, hizo un buen segmento en el que si hubiera tenido el preciado neopreno habría estado entre los 20 primeros. A continuación salieron juntos Antonio (119º, 23’39’’) y Héctor (77º, 21’33’’), bien por el primero aunque la transición le costó mucho, y mal por el segundo que después de pelear mucho para encontrar una buena posición en el agua no dio todo lo que tenia. Poco después salieron Raúl (133º, 24’23’’) y un magnífico Benjamín (198º, 27’02’’) que estuvo eufórico y motivado durante toda la tarde. Y más tarde salieron José A. Vidal (206º, 27’28’’) y Rubén S. (213º, 28’16’’) que realizaría una buena remontada en el posterior segmento ciclista. Hasta aquí todo muy bonito, los nuestros cogieron las bicicletas que no tenían nada que envidiar a las numerosas “espadas” de más de 5000 euros y se encaminaron a un segmento ciclista en el que ninguno de ellos se imaginaba que iba a sufrir tanto.
 “¡que no vale ir a rueda!”, escuchaba el Rives, “¿qué tienes envidia? ¡cógete tu!, respondía él. Así lo contaba el primero de los nuestros que hizo muy buen parcial en el segmento ciclista pero que también reconoció que se pillaban a rueda un poco entre compañeros de fuga para intentar hundir a 4 componentes del “Tecnibat” que también iban juntos. Esta obsesión con los mismos, junto con su aún poca experiencia, fue lo que provocó que en los últimos kilómetros del sector, Rives (37º, 1h3’27’’) tirara a “muerte” para dejárselos. Al final se los dejó y salió delante de ellos a correr, pero el intenso esfuerzo que realizó en esta última parte del ciclismo provocaría un “pajarón” a nuestro triatleta en el sector de carrera a pie. Héctor (53º, 1h4’24’’) también realizó un ciclismo bueno aunque no estaba contento del todo, realizó muy buena primera parte en la que pasó a muchos triatletas, pero la 2ª subida, esta vez a la espectacular Presa de Tous, con inimaginables rampas, le dejó muerto; a partir de aquí se dejó llevar hasta Antella y muchos triatletas a los que ya había adelantado le volvieron a rebasar, no obstante esto le permitió recuperar algo para la posterior carrera a pie.
 El siguiente en llegar fue Antonio (152º, 1h11’52’’), que se defendió como pudo en un sector muy duro y en el que intentó aprovechar cualquier rebufo asequible que le pasaba para descansar unos segunditos que nunca vienen mal. Poco después llegó Rubén S. (114º, 1h8’45’’)  que realizó un parcial muy bueno en el que rebasó a muchos triatletas que salieron por delante de él en la natación. Benjamín (151º, 1h11’31’’), a pesar de las numerosas rampas que tenía el circuito y de que normalmente este tipo de circuito se le suele atragantar, esta vez lo superó con nota y realizó un buen tiempo, similar al de Antonio. Raúl (201º, 1h20’36’’) sufrió un poco más, pero a pesar del poco entrenamiento que lleva después de la operación, llegó a la transición aunque un poco justo, cosa que le haría retirarse en los últimos kilómetros del sector a pie. Por último llegó José A. Vidal (193º, 1h17’28’’), que también sufrió de lo suyo y no pudo pillar a Benja en el sector ciclista, no obstante acabó el sector bien pero agotado.
 Por último, llegó la carrera a pie, 8 km que podían ser muy decisivos con la ayuda del insoportable e intenso calor que hacia entre los naranjos valencianos, y así fue. El primero de los nuestros que llegó a la deseada meta fue Héctor, que entró en la 42º posición (1h59’30’’),  paró el crono por debajo de las 2 horas  y que a pesar de estar un poco apajarado, lo estaba menos que los demás e hizo el mejor sector de carrera a pie de los del colivenc (48º, 33’33’’), al final, contento por acabar, pero decepcionado por su actuación, sabiendo que puede dar mucho más de sí.
 Solo hacía falta ver los rostros de todos los triatletas deseando llegar ya a la meta, como es el caso del Rives (145º, 39’13’’), que cuando pasó por el cartel del 1º kilómetro, pensó “¡aún me faltan siete! buff!, estaba totalmente apajarado, apunto de pararse. A los 4km lo adelantó Héctor, pero Rives no estaba ni para engancharse a él. Al final acabó como pudo e incluso cuando visionó la meta a falta de 200m esprintó motivado por las ganas que tenia de llegar, llegó en la posición 62º (2h02’29’’).
 Nuestro tercer triatleta en llegar a la meta fue Antonio Gil, que acabó con una buena carrera a pie (54º, 34’11’), ocupó una merecida tercera plaza en “veteranos 2” y en la general acabó 109º (2h9’42’’). Después apareció por la línea de meta Rubén Sarabia, que pensaba que no llegaría nunca y se le hizo la carrera a pie un poco larga (172º, 41’16’’) después del buenísimo segmento ciclista que realizó; ocupó la 172º posición (2h18’17’’) que está muy bien ya que hace nada que empezó su primer triatlón y ya se ha atrevido con algo más, no apto para cualquiera.
 Poco después llegó Benja, pletórico y muy satisfecho porque en el sector ciclista había adelantado a algunos con bicis que valían 100 veces más que la suya, y con un carrera a pie (201º, 45’07) buena teniendo en cuenta las condiciones atmosféricas y el esfuerzo realizado anteriormente, al final acabó en la posición 184º (2h23’40’’) y con ganas de ir ya a Oliva a por el Olímpico. Juan A. Vidal llegó a continuación, la carrera se le hizo bastante larga (209º, 46’40’’) seguro que más larga que el apresurado viaje de ida porque no llegaba a la salida, al final acabó que no es poco, en la posición 205º (2h31’36’’). No obstante, Raúl Hernández no pudo acabar, ya que después de llegar muy fatigado de la bici y de pagar la falta de entrenamiento y el poco ritmo de  competición acumulado, se puso a correr y aguantó unos kilómetros pero después su cuerpo dijo basta y echó lo poco que tenía, él lo intentó pero no podía más y cuando un juez le vio parado le preguntó si abandonaba, y a Raúl no le quedó más opción que retirarse ya que no podía ni con su alma. Seguro que con más entrenamiento y unos meses más de recuperación después de la operación, habría acabado si problemas.
 Al final todos cansados pero contentos, unos más que otros, por la dura y bonita experiencia vivida en Antella, que sin duda para casi todos salvando al experimentado Antonio Gil, ha sido el triatlón más duro de su vida. Ahora, en plena recuperación seguro que ya están todos pensando en la próxima prueba, el triatlón de Navajas, otra tradicional prueba a la que seguro que muchos de los colivencs acudirán con ganas de hacer algo y de disfrutar otra vez con este deporte, el TRIATLÓN.

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